Calaveritas

Presidente. Tela picada, 132 x 214 cm

El Presidente


por Cuauhtémoc Peña


Encopetado y pudiente,
jocoso llegó ese día;
gritaba ser presidente,
¡pobre iluso, qué sabía!

Tan severa como siempre
lo miraba la Catrina:
“Ya no apures a tu gente,
nomás acercas tu ruina”.

Rodeado de funcionarios
y otros engendros del mal,
entró el primer mandatario
al Palacio Nacional.

En su silla apoltronado
pal´ pueblo no midió daños,
sin vergüenza y con descaro,
se hizo de muertes y engaños.

La Flaca lo envió al infierno
a quemarse por completo,
y junto con su gobierno,
hoy sólo queda esqueleto.